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caption: Hundreds of cars wait in line at the FEMA mass vaccination site at the Yakima State Fair Park on April 4, 2021.
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Hundreds of cars wait in line at the FEMA mass vaccination site at the Yakima State Fair Park on April 4, 2021.
Credit: Esmy Jimenez

Miles de personas acuden en masa al sitio de vacunación masiva de Yakima

Lo que comenzó como una curiosidad de unas pocas cuantas personas, se convirtió en una avalancha de automóviles durante el fin de semana de Pascua en el centro de vacunación de FEMA en Yakima, Washington.

Y a medida que se acerca el 15 de abril, fecha para la cual todos los adultos serán elegibles para la vacunación en Washington, un grupo numeroso de habitantes de Seattle hacen el viaje hacia el este para recibir la codiciada vacuna de Covid-19.

Puede tomar el autobús a Yakima Valley SunDome. Enseguida subirse a un Uber o Lyft que lo llevará gratis al sitio. Y si no alcanza a llegar allí, los equipos de vacunación móviles acudirán a usted. Solo hay algo que los funcionarios de salud quieren: que usted se vacune.

"Si se presenta, le daremos una vacuna, ese es nuestro objetivo", asegura Jordan Gustafson, de la "Valley Regional Fire Authority", mientras me daba un recorrido el domingo.

Cientos de automóviles esperan en un carretera sin pavimento de más de una milla de largo mientras el personal de la Guardia Nacional los guía. Este parque suele albergar la Feria Estatal de Washington Central al final del verano. Ahora está lleno de carpas blancas con médicos que van de un vehículo a otro, jeringa en la mano.

El sitio de vacunación masiva abrió el miércoles pasado. Es uno de los pocos sitios piloto de FEMA en todo el país. Al principio, la demanda fue lenta y a algunos lugareños les preocupaba que se desperdicien las dosis o que el sitio cierre antes de las ocho semanas que se espera que funcione.

Luego, durante el fin de semana de Pascua, se corrió la voz.

El objetivo de sitios como este es apoyar a las comunidades vulnerables mientras vacunan a su población. Yakima se vio especialmente afectada por la pandemia, tuvo la peor tasa de casos positivos de Covid-19 en toda la costa oeste.

El condado tiene una de las tasas de pobreza más altas del estado, es principalmente agrícola y tiene una gran cantidad de residentes hispanos.

Taylon Diaz, un residente de Yakima, pasaba cuando vio las señales de las vacunas. Regresó al día siguiente y ahora tiene su primera dosis de la vacuna Pfizer.

caption: Staff with the U.S. National Guard vaccinate people against Covid-19 in Yakima, WA on Easter Sunday 2021. The FEMA site is designed to vaccinate 1,200 people a day, with the potential to serve 3,000.
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Staff with the U.S. National Guard vaccinate people against Covid-19 in Yakima, WA on Easter Sunday 2021. The FEMA site is designed to vaccinate 1,200 people a day, with the potential to serve 3,000.
Credit: Esmy Jimenez

"Algunos otros miembros de mi familia dudan en ponérsela, pero estoy tratando de que cambien de parecer", dijo.

Los rumores sobre la vacuna están afectando a las comunidades y su participación. Algunos se preocupan por el contenido de la vacuna, otros la evitan por motivos religiosos. Eso, junto con las barreras sistémicas como la pobreza generacional o las barreras del idioma, da como resultado que algunas de las comunidades que se han visto más afectadas por Covid-19 tienen las tasas de vacunación más bajas.

"Sé que la gente habla de microchips, lo cual parece un poco extraño. Creo que la comunidad latina no cree en la ciencia y no confía tanto en ella. Me gustaría que no fuera asi", dijo Díaz.

Para combatir la desinformación, las organizaciones comunitarias se han asociado con las autoridades de salud para disipar mitos y generar más confianza.

Gustafson dice que las vacunas están disponibles independientemente del estado migratorio o del seguro médico.

Y los equipos médicos móviles están dispuestos a viajar localmente, ya sea "a los huertos, las granjas, las iglesias, los centros comunitarios. Donde sea que podamos conseguir a quien vacunar".

En cuanto a los que vienen de fuera de la región de Yakima para recibir una vacuna, los funcionarios de salud no están preocupados.

"Hemos visto venir a mucha gente de Seattle, lo cual es genial", dijo Gustafson.

"No estábamos anticipando eso, pero el comandante quiere que todos sepan que nuestro objetivo es el poner la aguja en el brazo. Sin importar de dónde vengan".

Dependiendo de la demanda, dice que el sitio de Yakima podría incluso duplicar la cantidad de vacunas a 3,000 por día. Después de lo cual, los funcionarios federales permitirán que las autoridades sanitarias locales gestionen el sitio de forma independiente.